El Jardín Árabe

Landscape · Architecture

El Jardín Árabe, vista del jardín porticadoEl Jardín Árabe, arquería y lámina de agua

En la cultura árabe, el placer, la belleza y la sensualidad forman parte de la vida privada, es por ello que este jardín se erige como un gran cubo blanco, descentrado de la parcela, apropiándose del espacio exterior para regalarlo al mundo interior.

Al entrar el aroma de las plantas inunda el sentido del olfato, un gran jardín porticado toma el protagonismo y el rumor del agua anuncia descanso al igual que en los jardines de la Alhambra. Si al exterior el suelo es árido, en el interior una alfombra de grava blanca acoge al visitante invitándolo a disfrutar de un pedazo de paraíso en la tierra, como cuenta la tradición islámica.

Con el tiempo, el jardín ha acogido espontáneamente la grabación de videoclips musicales. Un uso para el que nunca fue concebido y que revela una de las cualidades más sugerentes de la arquitectura: su capacidad para inspirar nuevas formas de apropiación y adquirir vidas que no estaban previstas.

El Jardín Árabe durante la grabación de un videoclip, imagen 1El Jardín Árabe durante la grabación de un videoclip, imagen 2El Jardín Árabe durante la grabación de un videoclip, imagen 3